El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) otorgó a los presos políticos cubanos Lizandra Góngora y Alexander Fábregas el Premio Graciela Fernández Meijide a la Defensa de los Derechos Humanos y resaltó "la injusta situación de presidio por la que atraviesan por el solo hecho de defender de manera pacífica los ideales y principios que reglan la vida en democracia".
El jurado, tras sostener una deliberación virtual, otorgó el premio a Góngora "por ser un emblema de la tenaz resistencia de miles de mujeres cubanas que luchan pacíficamente, con valentía y dignidad, por el derecho a la democracia, la justicia y la libertad en la isla de Cuba".
CADAL resaltó que la presa política, madre de cinco niños, "fue arrestada por participar en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en Güira de Melena, Artemisa. La Fiscalía Militar del territorio mantuvo su caso en un limbo legal hasta mediados de marzo de 2022, cuando divulgó la petición inicial de 15 años de privación de libertad por los supuestos delitos de 'sabotaje con carácter continuado, robo con fuerza, desacato y desórdenes públicos'".
"En la prisión para mujeres El Guatao, situada en La Habana, Lizandra Góngora realizó huelgas de hambre, siendo recluida muchas veces en celda de castigo. También fue firmante, junto a otras nueve prisioneras políticas, de una carta para pedir al Gobierno cubano que atendiera el reclamo del Vaticano por la libertad de los presos del 11J", agregó la organización defensora de los derechos humanos.
El 31 de marzo de 2023, Góngora fue trasladada de El Guatao a Los Colonos, un centro penitenciario ubicado en el municipio especial Isla de la Juventud donde se encuentra ahora, más alejada de sus hijos. Allí continúa enfrentado la sostenida represión del sistema penitenciario cubano.
Por su parte, Fábregas fue premiado "por ser un líder valioso y respetado por la ciudadanía cubana, aunque en un estado de terror como el que impera en Cuba, esto no se visibiliza. Parte de su liderazgo se ha puesto en evidencia en el trabajo de captación directa de jóvenes para la resistencia a la dictadura, fundamentando la ilegitimidad del sistema, las violaciones de derechos cívicos y políticos".
"Ha sido y es un defensor permanente de los presos políticos e incluso dentro de la cárcel donde está recluido, lidera protestas, realizando labores de influencia sobre los demás presos políticos y también con algunos presos comunes detenidos injustamente o que son abusados por sus carceleros", resaltó CADAL.
La organización hizo hincapié en que Fábregas "fue secuestrado el 27 de julio del 2024 y encarcelado en prisión de máxima seguridad en la provincia de Villa Clara, acusado de 'propaganda contra el orden constitucional'".
"En un juicio amañado, la fiscalía lo acusó de hacer denuncias contra el Gobierno, en especial contra Díaz Canel. Tres años atrás, el 11 de julio de 2021 ya había sido detenido y encarcelado por el delito de 'instigación a delinquir', por sus arengas y activismo pacífico en las calles. Ambas condenas las ha estado cumpliendo en la prisión de máxima seguridad La Pendiente, en Santa Clara, sin derecho a los beneficios que corresponden por ley", detalló CADAL.
El Premio Graciela Fernández Meijide a la Defensa de los Derechos Humanos, que reconoce el activismo bajo regímenes autoritarios o en contextos de restricciones de las libertades civiles y políticas donde, según informes de reconocidas organizaciones internacionales, estas actividades conllevan riesgos para la libertad y para la vida, también fue otorgado en esta, su cuarta edición, al periodista venezolano Carlos Julio Rojas y a la activista nicaragüense Nancy Elizabeth Henríquez James.
En esta edición, el premio estuvo dirigido "a personas presas por motivos políticos en América Latina cuyos casos no cuentan con gran visibilidad internacional".